Para los soñadores: hamacas a la junto a la piscina,
amplia biblioteca, música y gran diversidad de plantas
poco comunes como cactáceas y flores tropicales.

Para los deportistas: natación y tenis o, surf
en la playa de Famara y La Santa, VTT. Además, en la isla
podréis practicar y disfrutar con el buceo, golf,
parapente y ala delta.

Para los aventureros: excursiones guiadas por
las espectaculares rutas de volcanes (Carole es guía oficial), paseos por lugares y parajes inolvidables donde relajarse y contemplar las vistas más hermosas de la isla.

Para los golossos: los platos pequeños y grandes de Carole, cocina canaria preparada con un toque francés (comidas vegetarianas en opción, mesa de huéspedes sobre encargo). Carole elabora sus especialidades con mucho cariño
utilizando productos de la tierra.

Para los puristas: la huella, la sombra y las obras
de César Manrique: el alma de Lanzarote.

Para los marineros: Si el capitán no está de crucero , salidas en velero (12 metros de eslora) para tomarle el pulso a la isla desde otros ángulos y poder así descubrir pequeñas
playas reservadas a nuestros amigos los delfines.

Y si estáis pachuchos: drenajes linfáticos
o masajes de la mano de terapeutas expertos.